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03 junio, 2010

FINALS 2010: COMIENZA EL ULTIMO BAILE

En apenas unas horas arrancan las series finales de la NBA entre Boston Celtics y Los Angeles Lakers, un mano a mano perfecto entre los enemigos ancestrales y que mejor representan lo que es una rivalidad en el ámbito deportivo a nivel mundial (ni siquiera un Barça-Madrid o un Brasil-Argentina de fútbol arrastran tanta pasión, audiencia y beneficios a nivel planetario). Son las horas previas a EL ACONTECIMIENTO y no por ser la final de la Liga estadounidense, sino por la entidad de los protagonistas que se enfrentan. Dos mundos absolutamente diferentes chocan esta noche y lo hacen en torno a un balón y dos canastas. Este vs. Oeste, sobriedad vs. glamour, defensa contra ataque, historia vs. moda, colectivo vs. individuo... y aproximadamente un tercio de la población mundial estará pendiente de algo más que un partido de baloncesto. Es EL PARTIDO por excelencia, especialmente desde que el marketing irrumpiera en la NBA a mediados de los 80 gracias a mitos como Larry Bird -porto su camiseta de local mientras escribo estas líneas- o Earvin Johnson. Es una noche especial, y más pensando que se trata de los últimos dos campeones y que se reedita la final de 2008 (ojalá que con idéntico resultado). Pero es más que especial si pensamos además que la plantilla céltica se conjuró en marzo para disfrutar de un 'último baile' en honor a veteranos curtidos en mil batallas como Ray Allen, 'Sheed Wallace o el incombustible Michel Finley; quieren su anillo, y a fe mía que lo merecen en la que muy posiblemente sea la última temporada en activo para dos de ellos. Y que desde entonces su nivel de juego colectivo ha madurado y perfeccionado hasta eliminar en postemporada a Miami, Cleveland y Orlando. Una vez más, han pagado a nivel físico su presencia en la Final de la NBA, y la mitad del vestuario anda 'tocado' del alguna que otra dolencia o golpe. Pero, llegados a este punto y teniendo enfrente al eterno rival, todo se olvida y el sempiterno orgullo céltico predomina ante el dolor. Rondo, Allen, Pierce, Garnett, Perkins vs. Fisher, Bryant, Artest, Gasol, Bynum. Rivers vs. Jackson. Las cámaras apuntando, los flashes dispuestos a ser disparados... que comience el último baile. GO CELTICS, GO!!! BEAT L.A.!!!

NOTA: La clave del partido de hoy pasa por el emparejamiento Artest-Pierce para la mayoría de los analistas, aunque personalmente creo que el duelo Fisher-Rondo puede ser muy influyente en el resultado final del Game 1.

29 mayo, 2010

NI WADE, NI LEBRON, NI SUPERMAN PUEDEN CON LOS ARROGANTES VERDES


La pasada noche, Boston Celtics se clasificó por derecho propio para disputar la Final de la NBA tras derrotar a Orlando Magic y proclamarse Campeón de la Conferencia Este. Con menos esfuerzo del previsto -a diferencia de 2008- el cuarto mejor equipo de la conferencia 'pobre' se ha cargado de un plumazo a los equipos de estrellitas emergentes como Dwayne Wade (Miami), Lebron James (Cleveland) y Dwight Howard (Orlando), dejándoles con cara de tontos y demostrando -una vez más- que la defensa en bloque, el esfuerzo colectivo y la experiencia conjunta son claves a la hora de luchar por el anillo de campeón. Tener un 'Big Three' compuesto por Garnett, Pierce y Allen ayuda, pero sin la explosión de juego de secundarios de lujo como Rondo en los dos últimos años o la importante aportación de Robinson, Wallace o Davis desde el banquillo en la presente temporada, hablar hoy de un nuevo título de conferencia se me antojaría bastante difícil. Boston vuelve de nuevo a su territorio natural, las series finales de la NBA, donde históricamente se ha manejado como pez en el agua (21 comparecencias, 17 títulos), contra pronóstico y con factor cancha en contra sea quien sea el rival (Lakers o Suns). La plantilla se conjuró hace unos meses para brindarles ese 'last dance' (último baile) al Big Three y repetir el título conseguido hace dos campañas; de momento ya son finalistas y dispondrán de -al menos- un día más de descanso que sus rivales para recuperarse físicamente. ¿Serán Nash&Stoudemire o Bryant&Gasol? Da igual, en una temporada en la que nadie daba un duro por los arrogantes verdes en el Este -gracias al marketing y a la difícilmente justificable 'Lebronmanía'-, el rival es lo de menos, pues sobra motivación ante la magnitud de la recompensa a conseguir. El clásico ante el archienemigo histórico -sí, esos de amarillo y morado de L.A.- estaría bien, pero si hay justicia en el mundo, Steve Nash merece una Final NBA, no sólo por ser el mejor base de la liga sino además por su currículum y la cantidad de lesiones que ha padecido para llegar a donde está. Ojalá, aunque creo que no será de ese modo, así que, mis bienamados verdes... 'BEAT L.A.!'.

20 septiembre, 2009

EUROBASKET 09: LA ORQUESTA, AL COMPLETO

Ayer, la Selección Española de Baloncesto se proclamó finalista del Eurobasket al arrasar con Grecia (82-64) gracias a un juego firme, anclado en una impecable defensa y rachas imprecisas pero efectivas de casi todos sus jugadores. Un tercer cuarto brillante bastó para mandar a los helenos a la lucha por el bronce y despejar cualquier atisbo de duda que pudiera quedar en nuestro país: los de Scariolo van a por el Oro de Polonia. Gasol y Rudy mandaron en ataque, Cabezas templó con la batuta, Mumbrú se reivindicó y Llull ejecutó unos 'solos' dignos de mención. Baste decir que el dúo Spanoulis/Zisis se quedó en apenas 13 puntos y 3 ridículas asistencias... o que el mejor de los griegos fue el roqueño Bourousis. Los Campeones del Mundo han vuelto a disfrutar sobre una cancha, ha vuelto a haber complicidad en el juego, sonrisas en el banquillo y liderazgo en pista. Unión. Bloque. Hoy no hablaré de Garbajosa porque quiero que esta crónica sea en positivo. Porque hoy se juegan la Final contra la impresionante y joven Serbia, la misma que debutó en este campeonato derrotando a España y dejándola en unos ridículos 57 puntos. Y la misma que ayer ganó tras prórroga a Eslovenia (96-92) demostrando que no le hacen falta nombres (Rakocevic, Stojakovic...) para aspirar a todo. Hay espíritu de revancha en esta Final. Ganas de Oro. Hambre. Soy de los que cree que ya no importa lo que haga Scariolo. Cuando esta generación se conjura para ganar, acostumbra a hacerlo con una efectividad estadísticamente sorprendente. Va a ser una gran Final para este Eurobasket. A disfrutar.

01 junio, 2009

RABIA, STERN, RABIA...

Se fue al traste la tremenda campaña de marketing que la propia NBA y numerosas marcas publicitarias habían desarrollado durante toda la temporada a nivel mundial. Fabricantes de zapatillas, de bebidas multivitamínicas e isotónicas, de ropa, de gafas, de relojes y hasta de cereales vieron hace apenas dos noches cómo un pívot de 2'11 apodado 'Superman' se cargaba a LeBron 'King' James en la Final de la Conferencia Este y desbarataba lo que todo el mundo esperaba para las Finals de la mejor Liga del mundo. Ya no habrá un Kobe vs. LBJ, luego el sempiterno comisionado, David Stern, aún estará tirándose de los pelos. Todo un año vendiendo la lucha de los teóricos e hipotéticos sucesores del irrepetible Michael Jordan para, al final y con perdón, joderse el invento. Y todo por el aire porque resulta que Orlando Magic ha venido a demostrar -una vez más- que el baloncesto es un juego de equipo, y que un hombre sólo (y solo), por muy bueno que sea, no hace un equipo. Me alegro, porque estoy convencido de que con la eliminación de Cleveland Cavaliers ganamos todos los aficionados al baloncesto y, aunque los índices televisivos bajen, seguro que se incrementa la calidad del juego que visionaremos. Lo siento, Mr. Stern, otro año será, en éste ya ha vendido suficientes camisetas de 'The Chosen One', a la postre también MVP de la Regular Season.

Dos apuntes ahora de cara a la serie definitiva que dilucidará el próximo Campeón de la NBA, y que comienza el próximo jueves en el Staples Center. En primer lugar, analizando a los Lakers: Bryant tendrá que dar la mejor versión de sí mismo (35 ó más puntos y 10 asistencias por partido) si quiere enfundarse el anillo de 2009; Odom se me antoja fundamental para parar a Rashard Lewis; Fisher y la dirección de juego no existen, luego meter más balones a Gasol en la pintura para que circule lo justo por el perímetro (Kobe y Ariza) sería lo normal; dicho lo anterior, remarcar que Phil Jackson seguirá insistiendo en un triángulo zen que no existe de modo real y efectivo sobre la cancha y que sólo la inspiración -a rachas- permite entrever en forma de genialidades individuales. En segundo lugar, lo que corresponde a los Magic: A Howard le sobra físico y calidad para merendarse noche tras noche a Bynum, Gasol y demás componentes del juego interior (¿?) de los Lakers; Turkoglu de base es una garantía, pero si Nelson confirma su recuperación puede ser un factor desestabilizante desde la dirección de juego; Lewis está en estado de gracia y quiere demostrar que su traspaso fue justificado; súmenle a ello el hambre y la fe de un equipo que, contra pronóstico y contra el marketing, se ha plantado en la Final de la NBA. Y a disfrutar.
P.D.: Y LBJ aplicándose las tácticas de Stern para el veranito de 2010; ojo a la gorra que luce el niño en el vídeo de ESPN tras perder ante los Magic. Puro marketing especulativo. Con un par.


22 febrero, 2009

IVANOVIC-AÍTO: LA MEJOR FINAL POSIBLE

No voy a entrar a desmerecer al resto de entrenadores, pero es que -al margen de sus currícula- los dos que han llevado a sus respectivos equipos a la Final de la Copa del Rey que se disputa esta tarde en Madrid son los que han mostrado mayor riqueza táctica y mejor gestión de sus plantillas en cada momento de los dos partidos que han disputado. Dusko Ivanovic no tuvo ningún problema desde el banquillo del Tau Vitoria para arrasar al Pamesa Valencia en apenas un cuarto y casi le hizo lo mismo al todopoderoso Barcelona de Xavi Pascual en semifinales. Aíto García Reneses sufrió un poco más de lo previsto en Unicaja Málaga para deshacerse del correoso Gran Canaria y las debió pasar un poco canutas ante el sorpresivo Estudiantes del bueno de Luis Casimiro. Nada de eso importa hoy. Ni el cansancio, ni el estado de forma de sus 'cracks', ni el análisis que se haya hecho del rival, ni el presunto favoritismo de un equipo para la victoria, ni las lesiones. Es la Final de Copa. La mejor posible, en mi opinión. Dos auténticos maestros del 'tempo' frente a frente en una pragmática partida de ajedrez donde cada movimiento puede determinar una pequeña batalla ganada dentro de la contienda total en pos de un título. Todos piensan en el Tau como ganador, a priori, de esta Copa. Yo no, ya que si alguien puede poner en jaque al montenegrino es Don Alejandro, a pesar de que sus recursos como equipo sean mucho más limitados. Si es capaz de hacer que Robert Archibald parezca un buen pívot (en Valencia "no valía" y él lo ha tenido ya en dos equipos, por algo será)... puede hacer cualquier cosa. Y si le gana esta tarde al Tau, yo me alegraré muchísimo.

18 junio, 2008

GAME 6: UN ANILLO MERECIDO

Dirán lo contrario. Que si la permisividad arbitral, que si las lesiones fingidas, que si... Tonterías. Ganó el mejor equipo en una serie a siete partidos (4-2). El que mejor combinación defensa/ataque tuvo, el que mostró mejores porcentajes en el tiro, el que se mostró intratable en su casa, el mejor de la Regular Season... en definitiva, el que esta temporada ha sido -de largo- el mejor equipo en la NBA. Boston Celtics ha ganado su decimoséptimo título y sigue siendo la franquicia más laureada de la historia del baloncesto norteamericano (y, por cierto, Phil Jackson, Arnold 'Red' Auerbach sigue siendo el mejor entrenador de la historia de la NBA). El sexto partido (131-92) no tuvo complicación. Los verdes sorprendieron y jugaron al ataque, rompiendo una vez más los esquemas de los Lakers, y se lanzaron a un marcador propio de los años 80. Casi 40 puntos de diferencia dicen mucho acerca de cómo fue el choque. Pero el partido es lo de menos. La explosión de júbilo de los aficionados célticos mediado el último cuarto resulta significativa: el título ya estaba en la saca de los leprechauns. Con Paul Pierce de merecidísimo MVP y Kevin Garnett y Ray Allen ejerciendo de 'cracks', el que se doctoró como excepcional base de futuro fue Rajon Rondo. Dos décadas después de los Bird, McHale, Parish, Ainge, Johnson, etcétera, llega un nuevo anillo para los Celtics. Enhorabuena. Y ahora, a celebrarlo.
Nota: Para los que siguen pensando que Kobe Bryant es lo más parecido a Michael Jordan y tal y tal, baste expresar su porcentaje en el tiro durante estas series finales: 41% en tiros de campo con 53 canastas de... ¡129 intentos!

13 junio, 2008

GAMES 3&4: YES, WE CAN

No he podido actualizar como debiera en los últimos días por exceso de trabajo, pero aquí dejo mi reflexión acerca de los partidos 3 y 4 de la Final de la NBA. En el tercero, los lloros y protestas de Phil dieron su fruto, aunque imagino que la bronca que les tiraría a los suyos en el vuelo de vuelta desde Massachussets sería de padre y muy señor mío. Bryant reaccionó, mejoró un poco sus porcentajes (12 de 20), los árbitros colaboraron (más faltas para Boston), Gasol siguió en su línea (muy por debajo de sus posibilidades) y apareció el subalterno Vujacic con 20 puntos desde el banquillo para apuntillar a unos Celtics que estuvieron en todo momento en el partido y que por poco dan la sorpresa. Al final, 87-81 para los amarillovioláceos en el primer choque en el Staples Center con un Pierce fuera de onda y Allen como máximo responsable ofensivo; para colmo, lesión de Rondo y 2-1 en la eliminatoria. De nuevo triunfalismo en los medios de comunicación, sonrisa confiada de Nicholson en primera fila y tranquilidad en el frente californiano (¡buah... quedan dos en casa!). Pero llegó el cuarto encuentro de la serie, anoche, de nuevo en L.A. Y los Lakers hicieron lo que hasta entonces no habían hecho: empezar fuertes. De hecho, tan fuertes como para alcanzar una renta de hasta 24 puntos mediado el partido gracias, sobre todo, al hasta ahora desaparecido en combate Odom. Además, Perkins se resentía de su hombro lesionado y Rondo seguía con el tobillo a medio gas. Pero surgió el 'Obama Spirit': Rivers conjuró a sus hombres en torno al consabido 'Yes, We Can' a modo de mantra y Posey y Pierce se encargaron de materializarlo sobre la cancha angelina para mayor desquiciamiento de Jackson. Kobe volvió a mostrarse como lo que es (insisto, Guaita) e hizo 6 de 19 en el tiro para quedarse en 17 puntos y 10 asistencias en 43 minutos; a Odom se le acabó la gasolina en el descanso y a Gasol, con su doble/doble (17/10), se le vio cansado. Resultado: Remontada espectacular, 91-97 y 3-1 en la eliminatoria. Yo pensaba -y así lo afirmé- que se ganaría un partido en L.A., pero no imaginaba que fuera tan pronto. Ahora, el anillo está a tiro de piedra de Boston y con tres 'match-balls' para los Celtics. ¿Acabará la serie el domingo con un vergonzante (para los Lakers) 4-1 -nadie ha superado un 3-1 en contra en la Final NBA-? ¿O se celebrará el título en el Garden en el sexto o el séptimo? Me da igual. Yo, me apunto al 'Obama Spirit': YES, WE CAN.

09 junio, 2008

GAME 2: PHIL EMPIEZA A LLORAR

Segundo partido de la Final de la NBA y segunda victoria de Boston Celtics (108-102). De nuevo una alegría en el TD Banknorth Garden. Una vez más, Phil Jackson se equivoca en su planteamiento defensivo y el juego interior de los de verde es claramente superior al de los amarillos. Casi fue el mismo partido que el primero. Kobe Bryant, a pesar de sus números, volvió a mostrarse como lo que es: un tirador -que no metedor- compulsivo con una eficacia más que discutible (11 de 23 en el tiro, es la clave -hasta ahora- de esta serie). Pau Gasol hizo lo suyo: discretito en ataque (se le exige lo que hace) y nefasto en defensa (se le pide mucho más... y no lo hace porque no es un pívot). Lamar Odom bastante tiene con soportar la increíble -y física- defensa de Kevin Garnett. Los míos jugaron bien en defensa, volvieron a cargar de faltas al contrario y desquiciaron al que quiere ser considerado como mejor entrenador de la historia; Phil ha empezado a llorar, se ha quejado del arbitraje y, sobre todo, no ha sabido digerir la derrota. En la realidad, se puede decir que un suplente sin casi minutos en temporada, Leon Powe, les destrozó con 21 puntos en menos de 15 minutos. Con la inestimable colaboración de un Rajon Rondo sensacional (16 asistencias) y el ya clásico 'Big Three' (62 puntos en conjunto). Ahora toca asaltar el Staples Center y conseguir -al menos- una victoria en territorio angelino. Quizá no sea en el tercero ni en el cuarto (ambiente en contra, presión mediática, lloros de Phil, intereses de Stern,...), pero una sóla victoria en L.A. sería suficiente para casi asegurar el anillo en casa. Ante los leprechauns. Para volver a sentir el Celtic Pride. Porque, como reza el frontispicio de este blog desde que comenzó la Final, winning is the tradition.
P.D.: Jackson, I'm sorry/fuck you, a ojos de los entendidos Red Auerbach seguiría siendo el mejor entrenador y arquitecto de baloncesto de la historia aunque consiguieras superar sus títulos. Por cierto, Phil: ¿Por qué tus Lakers no juegan todo el partido como en los últimos cuartos? ¿Problemas de psicología deportiva o del 'triángulo' zen?

07 junio, 2008

GAME 1: THE TRUTH HURTS

Es el mejor titular que he encontrado a modo de resumen del primer partido de la Final más deseada de la NBA. En traducción literal: La verdad duele. Para entendidos: Paul Pierce ('The Truth') duele. Es de John Schuhmann y en su texto para la web de la liga narra las virtudes del alero céltico para sobreponerse a una lesión y regresar a la cancha para liderar la victoria de Boston sobre los Lakers (98-88). Algunos malpensantes argumentan que la lesión no fue tal y fingió para exaltar los ánimos de la muchachada leprechaun. Creedme, no hacía falta. El Garden ya rugía media hora antes del salto inicial. Me dio la sensación -compartida- de que los Celtics no forzaron la máquina ni siquiera en defensa y simplemente apretaron el acelerador cuando les interesó, cuando Kobe ya estaba desquiciado (acabó con 9 de 26 en el tiro) y los Lakers cargados de personales. Pierce fue el héroe (22 puntos con resurrección incluida aunque es duda para el domingo); Garnett (24/13/3), Allen (19-8-5) y Rondo (15-5-7) hicieron lo que quisieron. Cassell brilló en doce minutos de pura veteranía -lo que tiene de feo lo tiene de sabio-. Los demás, a lo suyo. De entrada, 1-0 y muy buenas vibraciones.

15 junio, 2007

GAME 4: GAME OVER, LEBRON

Para fortuna de todos, no hicieron falta más que cuatro partidos para que San Antonio Spurs se proclamara Campeón de la NBA 2006-2007. Siguiendo el guión milimétricamente previsto por la Liga, la serie se resolvió (82-83) para los de Gregg Popovich con un contundente 4-0 y con el cacareado LeBron James un poco a los pies de los caballos desde el punto de vista mediático. Cleveland Cavaliers se mostró una vez más como lo que es, una auténtica banda liderada por una estrella a la que aún le queda mucho -pero mucho- por aprender. Desde el punto de vista profesional y también desde el personal, se agradece que la serie haya sido corta, ya que amenazaba con convertirse en insufrible. Sin ninguna concesión al espectáculo, los de Texas se han hecho con su cuarto anillo con un baloncesto feo, eminentemente básico (defensa, control del rebote y ataque organizado) y escasamente anotador... pero tremendamente efectivo (una gran verdad deportiva: el ataque te hace ganar partidos pero la defensa te hace ganar campeonatos). A destacar el séptimo anillo de campeón para Robert Horry (el único no céltico en conseguirlo en la historia de la NBA), que amenaza con continuar una temporada más en activo. También el anunciadísimo MVP para el base francés Tony Parker, merecido y profusamente celebrado en la cancha del Quicken Loans Arena con su futura esposa, la sobrevalorada Eva Longoria. Pero, por encima de todo, me quedo con que se trata de la serie final con la peor audiencia televisiva de la historia. El comisionado, David Stern, tiene la obligación de pensar seriamente si éste es el producto que desea vender en los próximos años, puesto que la racanería (partidos con una media notadora de 80 puntos) lleva años castigando ese modelo en el 'share' televisivo a pesar de que la Liga siga vendiendo a 'cracks' como el propio James, Carmelo Anthony o Dwayne Wade (campeón el pasado año).

13 junio, 2007

GAME 3: EL CASTAÑAZO

Como en el mítico film de 1977 titulado originalmente 'Slap Shot', pero sin Paul Newman y los absolutamente geniales trillizos Olsen. Así fue el partido visto ayer en el Quickens Loans Arena de Cleveland: un castañazo. San Antonio llegó, defendió, aburrió hasta el extremo y se embolsó la tercera victoria de las Finales de la NBA (72-75). Apenas 147 puntos entre ambos conjuntos demuestran la falta de espíritu competitivo y de sentido del espectáculo que suele acompañar al sagrado deporte del baloncesto, y más en los Estados Unidos. El claro exponente lo tenemos en el mejor jugador del equipo vencedor, el francés Tony Parker, que se quedó en unos ridículos 17 puntos y 3 asistencias, y aún así sigue apuntando al MVP de las Finales. Si el señor James Naismith levantara la cabeza... muy posiblemente aborrecería aquello en lo que se ha convertido el deporte que inventó. Sin embargo, si los de Gregg Popovich apenas realizaron un 41 por ciento en tiros de campo, aún peor fue el 36 por ciento de los de Mike Brown. El supuesto 'Elegido' como teórico sucesor de Michael Jordan se lanzó hasta los 25 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias, pero tampoco fue el mejor de su equipo; yo, antes que con LeBron James, me quedo con la lección de veteranía y sobriedad en la pintura del lituano Zydrunas Ilgauskas: 12 puntos y 18 rebotes. Visto lo visto hasta ahora, me reafirmo en lo escrito en 'La lógica se impone', y reitero que a la NBA le interesa que los Spurs se hagan con el cuarto anillo. Como amante de este deporte y después de haber vivido en plenitud los años 80 y 90 -¿dónde ha quedado el 'showtime'?-, reniego de estos campeones. Lo único que me alegra es que Fabricio Raúl Jesús Oberto va a engrosar su currículum con un título de campeón de la NBA; lo lamentable es que Francisco Marinho Robby Elson también.

11 junio, 2007

GAME 2: PARKER QUIERE EL MVP

Tras lo visto la pasada madrugada en San Antonio (103-92), no me cabe ninguna duda de que los Spurs conseguirán su cuarto título de la NBA en apenas unos días; de hecho, dudo mucho que la eliminatoria ante los Cavaliers llegue siquiera al quinto partido. Si en un equipo flojo como es Cleveland su estrella no rinde al máximo nivel, la cosa está clara. El conjunto de Gregg Popovich volvió a jugar como sabe, defendiendo al máximo y con paciencia en el ataque, pero al tran-tran, sin forzar la máquina, sabedores de que cuando toman una mínima ventaja en el electrónico son capaces de mantenerla hasta el final del choque... y más cuando juegan en su cancha y con la connivencia del colectivo arbitral. Los 78 puntos conseguidos de manera conjunta entre Tony Parker, Tim Duncan y Manu Ginóbili (excelente como sexto hombre) demuestran la solidez de San Antonio en la pintura rival; los 25 de LeBron James, por contra, evidencian que está muy, muy lejos de consolidarse como un auténtico 'crack' y, por descontado, le sitúan en las antípodas de la mítica figura de Michael Jordan. Pero hoy quiero centrarme en la figura del base francés, que ha visto la oportunidad de convertirse en MVP por encima del ala-pívot de las Islas Vírgenes. Parker es un buen director de juego, aunque yo no considero que sea una superestrella; eso sí, sabe aprovecharse de su velocidad en el uno contra uno y del hecho de que enfrente no tiene a nadie que sepa defenderle (Hugues se está mostrando como la mentira que es, Pavlovic no sabe defender y a Snow no le quedan piernas). Va camino del MVP de las Finales y, por la parte que nos toca -es europeo- nos alegraremos aunque sea mínimamente. Sus 27 puntos y 7 asistencias en el primer partido y los 30 y 2 del segundo deberían servir (si sigue a este nivel en el Quickens Loans Arena) para otorgarle el preciado galardón. La verdad es que tenía razón LeBron James al afirmar que el segundo encuentro de la serie sería diferente al primero: en efecto, fue aún peor por parte de Cleveland.

08 junio, 2007

GAME 1: LA LOGICA SE IMPONE

Aplastante, como suele ser casi siempre, la lógica se impuso la pasada madrugada en el AT&T Center de San Antonio, donde los de Gregg Popovich -con la venia arbitral por jugar en casa- ganaron a Cleveland Cavaliers por 85-76. Termino de ver la repetición del encuentro en Sportmania y mi primera conclusión es que la Liga que dirige con mano de hierro David Stern quiere que los Spurs consigan su cuarto anillo y así los que nos dedicamos a esto podamos hablar de una dinastía histórica y bla, bla, bla. Si no, no se entiende que el mejor defensor de la competición, el controvertido Bruce Bowen -dicho por los propios jugadores-, permanezca 40 minutos en cancha y sólo le señalen una miserable falta; ahondando en la cuestión, a su equipo únicamente le señalizaron la escalofriante cifra de 15 -entiéndase la ironía- en todo el partido. A priori, contando con que Duncan, Parker y Ginóbili iban a hacer lo suyo (60 ó más puntos), uno esperaba que el teórico 'Elegido' como supuesto heredero de 'His Airness' se sobrepusiera a la presión y nos diera una de sus habituales exhibiciones de poderío físico y capacidad de tiro; pero no, en su primera presencia en unas Finales, LeBron James hizo un paupérrimo 4/16 en lanzamientos de campo para 14 puntos, añadiendo 7 rebotes, 4 asistencias... y 6 pérdidas de balón. Por lo de las comparaciones -siempre odiosas, y en este caso imposibles-, baste decir que la primera aparición de Michael Jordan en una Final de la NBA (1991) se saldó con 36 puntazos del escolta de los Bulls... ante Los Angeles Lakers de un tal 'Magic' Johnson y Worthy, Scott, Divac, Green y Perkins (MJ perdió ese partido y al final 4-1 y primer anillo para Chicago). ¿Fue todo culpa de Bowen y la pegajosa -y leñera- defensa de los Spurs? ¿O acaso James aún está por hacer como jugador? Su equipo dispone de -al menos- tres oportunidades para demostrar que merecían estar en unas Finales como Campeones de la Conferencia Este. LeBron, como profesional de este deporte, sólo tiene una: volver a su nivel y ganar el partido del próximo domingo. Salvando las (enormes) distancias, como Jordan en el 91.