25 noviembre, 2008

MADRID NO ES CORUSCANT

Acompañado de mi santa esposa y una buena amiga (Roooooooooxanne, que diría Sting), disfruté el pasado fin de semana de una visita al agujero del donut ibérico para encomendarme a dos buenas resacas con motivo de un cumpleaños. Dentro de los alicientes de residir unos días en una ciudad que me estresa y me provoca mala leche sólo con pasear por ella estuvo el poder asistir a ver la tan cacareada 'Star Wars: The Exhibition' que el amigo George Lucas está haciendo correr por todo el mundo. Allí nos encaminamos y, tras hacer valer educadamente y con mucho aplomo -como hay que hacerlo, pollos- un carnet de prensa caducado desde 2004, vimos de gorra la exposición. Lo cierto es que la idea es buena para hacer caja (10 euros por humanoide) y revivir los sentimientos de los cinéfilos galácticos, pero... lo resumiré con la frase que le dije a mi mujer al salir de allí: "Espectacular para el aficionado pero muy decepcionante para el entendido y seguidor fiel de la saga". Como es mi caso. Salí enrabietado por constatar de nuevo que la churrera de Lucas sigue siendo fructífera en producir beneficios aunque la calidad del producto deje bastante que desear -like the last trilogy-. Y es que ya hace mucho tiempo de aquella galaxia muy, muy lejana...
Y recordad: "La posibilidad de destruir un planeta es algo insignificante comparado con el poder de la Fuerza".

4 comentarios:

jr dijo...

Vamos, que el tío Lucas sigue funcionando como máquina de hacer dinero...

hanmatadoakenny dijo...

¿Que no estaba el Halcón Milenario? Jajajajaja

un abrazo, nachete

Little dijo...

jojojojo acaso no estaba chewbacca o como se escribía???

Anónimo dijo...

Ya pasó con las últimas películas, que decepcionaron un poco a los frikis de los 70, pero es lo que tiene Lucas, que como cineasta es justito, pero como máquina de hacer pasta... no tiene precio.