El fichaje de Robinson es, en mi opinión, un enigma de entrada, además de una posible bomba de relojería en un futuro a corto/medio plazo. No dudo de su calidad, basada en una extrema agilidad y potencia combinadas en un cuerpo hipertatuado de apenas 1'75 -oficiales-. Pero sí de su capacidad de sacrificio para asumir un rol muy concreto en una plantilla muy definida en cuanto a la titularidad, el estilo de juego y el reparto de minutos. Si se adapta a los planteamientos de Glen 'Doc' Rivers puede ser la kryptonita que catapulte a los Celtics hasta la Final de la NBA; en caso contrario, puede llegar a convertirse en el verde y translúcido mineral extraterrestre que debilite a Boston desde el banquillo. Me pregunto qué pasaría si Rajon Rondo cayera lesionado (Auerbach no lo quiera) y Robinson tuviera que salir de inicio... sin ningún otro base en la recámara. En cualquier caso, 'Kryptonate' ya es céltico y, como vimos en el All Star y el St. Patrick's Day, el verde le sienta muy bien.