07 octubre, 2009

HASTA EL INFINITI, O SEA, Y MAS ALLA!

Desde el descubrimiento del "yo estoy en política para forrarme" (Zaplana dicen que dixit y que quedó grabado aunque de modo ilegal en las cintas del 'caso Naseiro') no había estado tan movido y trémulo el seno del PP en la Comunidad Valenciana. El temprano advenimiento de la 'era Zaplana' gracias al 'marujazo' comenzó en el Ayuntamiento de Benidorm en 1991 y prosiguió -gracias a Rita Barberá- en la Generalitat Valenciana hasta que su partido le dio la patada hacia arriba y le colocó de ministro (¡de Trabajo!) en Madrid, donde concluyó su carrerón en 2004. Listo como pocos, intuyo que el murciano dejó el ejercicio activo de la política con su objetivo personal más que cumplido (si no, tranquilos, que Telefónica se está encargando ahora de ello a razón de millón de euros anual). Y, a nivel de imagen, ni él ni su partido se vieron afectados en esos años en las urnas por procesos judiciales como el 'caso Cartagena', o los desmanes de Terra Mítica gracias en buena parte a la compra sistemática de voluntades editoriales para 'maquillar' la realidad ante el electorado autonómico. Pero a Zaplana, al menos, se le veía venir, como a tantos otros en distintos sectores (p. ej.: Paco Roig).
La llegada de Francisco Camps -tras el breve e interino José Luis Olivas, desde entonces al frente de Bancaja y el Banco de Valencia- supuso una teórica bocanada de aire fresco en la política autonómica, y la incorporación de una nueva camada de cachorros en la Administración tras la auténtica caza de brujas a la que fueron sometidos los zaplanistas. Su gestión -ahora en entredicho- aparecía casi impecable y las urnas volvieron a darle la razón y el poder mayoritariamente en 2007 a pesar del 'caso Fabra', por citar alguno reseñable. Pero parecemos olvidar que esos cachorros que respaldaron entonces a Camps y apartaron a codazos a sus rivales de partido se criaron con Zaplana. Y uno de ellos es el hoy ampliamente discutido Ricardo Costa (el 'hermanísimo' de Juan, también ministro en su día).
Sí, el del Infiniti en la genial imagen de Manolo Molines. Y sí, el de la hostia con el Infiniti. Un pura raza del más rancio pijerío castellonense que además es inventor de palabras como, atención, "inveraz". Me pregunto -muy seriamente- hasta cuándo soportaremos los valencianos que nos representen públicamente personajes de semejante calado. Y, sobre todo, hasta cuándo soportará el PP mantener en nómina a representantes que degradan su imagen como partido a cada día que pasa. ¿Hasta cuándo señores? ¿Hasta el Infiniti de Ric, o más allá? ¿Qué ha de ponerse en tela de juicio para que el PP reaccione y depure responsabilidades? El 'caso Gürtel' amenaza de modo real la integridad -o la percepción pública de la misma- del Partido Popular. A medida que los tentáculos de la investigación se expanden por diferentes comunidades autónomas aunque manteniendo un cuerpo común (Correa, el 'Bigotes', Bárcenas, Crespo...), el teórico líder nacional se ve más acorralado en la defensa de los compañeros que le aportan los votos para ser quien es y estar donde está. Porque Rajoy no puede dar el golpe de mano necesario para que el PP vuelva a parecer el partido que era hace 15 años y, con ello, revela que ni es líder ni es nada más que un cabeza de cartel electoral... que ya se ha quemado en las urnas un par de veces.
Aún jodido por todo lo que está pasando, y especialmente por la imagen que se está dando de la Comunidad Valenciana en todos los informativos y programas de humor españoles, me inquieta saber qué será lo siguiente, porque recuerdo que el 'caso Filesa' comenzó con una simple acusación de falsedad en un documento mercantil, y acabó con el PSOE fuera del Gobierno y hecho unos zorros a nivel nacional. Y ahora hablamos de acusaciones muy graves que empezaron con unos cohechos no probados por unos trajes y ya van por la presunta financiación ilegal del PP. Definitivamente, parece que ya hemos sobrepasado el nivel del Infiniti... y nos encaminamos al más allá. Lo que nos depare es ya sólo una cuestión de tiempo.

6 comentarios:

Jacobo Rivero dijo...

Totalmente de acuerdo. Lo peor es que además, con la política de ignorar y restar importancia a la corrupción, se legitima esa forma de actuar.

Y eso socialmente llega un momento que se paga. Sólo hay que mirar como esta Italia...

Juan Al dijo...

¿Depurar responsabilidaes? ¿Y a qué se van a dedicar esos cachorros que son profesionales de la política si los defenestras?
Lo peor de todo es que al electorado de derechas le da igual porque se mueven como si fuesen un movimiento talibán ppero, que prefiere ponerse la venda y decir que es todo una campaña en su contra, antes que exigir depurar responsabilidaes.
Los interesados nunca se irán de forma voluntaria porque nunca debieron pensar que iban a tener el poder que tienen.

jr dijo...

Y lo niegan, lo niegan, lo niegan....

Anónimo dijo...

Y lo peor es que Ric es tan sólo un mandado porque la cabeza no le llega a más que trincar un coche y un reloj amén de colocar amiguetes.

El curita es el que tiene que dar la cara, él y sus 'amigos del alma' a los que quiere 'un huevo', demostrándoles su amor con clarísimos tratos de favor y contratos millonarios.

PP, reacciona y deshazte de las manzanas podridas YA.

Tercera Opinión dijo...

Con respecto a todo esto de la trama Gürtel y de los sinvergüenzas de nuestros políticos (sean del partido que sean) me gustaría invitarte a leer mi último artículo:
"NO ES PAÍS PARA HONRADOS"

http://www.terceraopinion.net/2009/10/11/no-es-pais-para-honrados/

Un saludo.

Anónimo dijo...

Anda que no tenéis una buena montada en la Comunitat, y mira que no se sabe ni la décima parte de lo que realmente ocurre.

Lo que es de juzgado de guardia es lo de Canal 9 por lo que se ve en otros canales. La palabra manipulación se queda muy corta para describir lo de la tv autonómica valenciana.

En fin, qué país... valencià!