Mostrando entradas con la etiqueta GOAT. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GOAT. Mostrar todas las entradas

05 junio, 2010

IN MEMORIAM: JOHN WOODEN

Nos ha dejado John Wooden, el legendario entrenador de baloncesto y coleccionista de títulos y récords en los años 60 y 70 con los Bruins de UCLA, a los que dirigió durante 27 años. A los 99 años, y tras varios meses ingresado en el hospital, ayer fallecía el conocido como 'Mago de Westwood', el que basó en la simpleza de sus planteamientos pero firmeza de convicciones tanto su vida personal como su filosofía de entender y enseñar nuestro deporte. Es miembro del Hall of Fame desde 1961 como jugador y desde 1973 como entrenador, algo que hasta el momento sólo han conseguido otros dos mitos como Lenny Wilkens y Bill Sharman. Por sus manos pasaron otras leyendas como Bill Walton o el entonces conocido como Lew Alcindor quien afirma que "es muy difícil hablar de él como de un simple entrenador, porque siempre fue una persona con muchas inquietudes que enseñó de una manera muy simple. Simplemente utilizó el deporte para enseñarnos cómo actuar ante cualquier tipo de situación en la vida". Y, por lo visto con sus numerosos pupilos, funcionó, al menos en la parcela deportiva. Por eso su figura se extiende más allá de las canchas y muchas Escuelas de Negocios a nivel mundial imparten su conocida 'Pirámide del Exito' dentro de sus temarios obligatorios, porque resume la clave para alcanzar objetivos basándose en el esfuerzo, la lealtad, la amistad, la capacidad, el autocontrol o el entusiasmo, valores depreciando a la baja en un mundo cada vez más deshumanizado. Descansa en paz, John Wooden. Y que el éxito te acompañe.

07 abril, 2009

'THE GOAT' MANIGAULT RESUCITA EN 3D


Corto de animación hecho por unos estudiantes como homenaje al mejor jugador de baloncesto que haya pisado jamás la mítica Rucker Park, Earl 'The GOAT' Manigault. Muy recomendable para aquellos que se puedan permitir invertir seis minutos de su tiempo. En su 'huída' de un Harlem repleto de violencia, drogas y muros por romper -los mismos que acabaron con su vida en 1998-, Manigault termina volviendo a la cancha donde se convirtió en un mito, para volver a disfrutar de la magia y enfrentarse a sus miedos. Y recordad: siempre, tras la canasta, está la luz...

P.D.: Dedicado con un abrazo de hermano mayor a David Blay, quien más lo necesita en estos momentos.