El tope salarial para los equipos NBA en la temporada que comienza esta noche es de 55.630.000 dólares. La suma de los contratos del 'Big Three' de Boston Celtics (Pierce, Garnett, Allen) para esta misma campaña es de 56.110.095 dólares. No hace falta ser catedrático en Economía Aplicada para deducir que, con sólo estos tres jugadores, el equipo de Massachussets ya supera el límite establecido por la Liga para el conjunto de salarios de jugadores de una franquicia. De hecho, el global que el amigo Danny Ainge se va a fundir en nóminas en esta campaña se dispara hasta 74.948.840 dólares; vamos, que sobrepasa en unos 20 millones el 'salary cup' permitido para la 2007-08. Tanta cifra -lo sé- marea, y más cuando se trata de una apuesta arriesgadísima que nadie sabe si va a cuajar en forma de título (al menos el de la Conferencia Este). Ni que decir tiene que estoy muy ilusionado ante esta temporada, pero me inquieta pensar que los únicos dos posibles resultados de la apuesta de Ainge a corto plazo serán el ansiado título o un negro futuro -como algunos auguran-; ya que los célticos llevamos pasándolo mal -sabemos de 'negrura'- casi dos décadas, esperemos que lleguen los resultados y, de entrada, dominemos en el Este. Cuando pasemos a los play-off ya apelaremos al espíritu de Larry y compañía.
Doug Christie iguala un récord de los Kings de 1949
Hace 10 horas